La Fórmula 1 no solo acelera motores, también enciende las redes sociales. Kim Kardashian se convirtió en una de las grandes protagonistas del Gran Premio de Singapur 2026, donde llegó para apoyar a su pareja, el piloto británico Lewis Hamilton, de Ferrari.
La empresaria y estrella de reality show apareció en el paddock con un atrevido vestido rosa de Alaïa, acompañado de accesorios a juego. Su estilo no pasó desapercibido y volvió a demostrar que, cuando se trata de moda y espectáculo, sabe cómo robarse las miradas.
Kim y Lewis, la pareja que acapara titulares
La presencia de Kim en el circuito de Marina Bay confirmó que su relación con Hamilton sigue dando de qué hablar. La celebridad estuvo cerca del garaje de Ferrari y convivió con otras personalidades que acudieron al evento.
Pero no todo fue moda. Durante el fin de semana, Kim también protagonizó un momento que llamó la atención de los aficionados: volvió a encontrarse con el periodista Martin Brundle, meses después de la incómoda interacción que ambos tuvieron durante el Gran Premio de Mónaco. Esta vez, la conversación fue mucho más cordial.
De las Kardashian al paddock de la F1
La llegada de Kim refleja cómo la Fórmula 1 se ha convertido en mucho más que una competencia deportiva. Celebridades, diseñadores, músicos y figuras del entretenimiento encuentran en sus grandes premios una plataforma para combinar deporte, lujo y cultura pop.
Mientras Hamilton buscaba un buen resultado con Ferrari, Kim se encargó de aportar glamour a las tribunas y al paddock. Aunque el piloto terminó sexto en la carrera principal de Singapur, la pareja volvió a convertirse en tema de conversación.
Porque en la F1 se compite por la bandera a cuadros, pero fuera de la pista también se disputa la atención de las cámaras. Y Kim Kardashian sabe perfectamente cómo jugar esa carrera.